Translate

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Dios Llama A Todos?

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Recientemente he recibido algunas variaciones a la pregunta del título de este estudio, así que puedo asumir que la misma está en la mente de muchas otras personas. Aquí les presento una pregunta representativa así como mi respuesta.

Pregunta. En un reciente artículo usted dijo, “Romanos 8:29-30 nos dice que Dios conoció de antemano a cada persona desde el principio de la era del hombre que escogería aceptarlo a Él como su Salvador. Él predestinó a todos ellos para que tuvieran un lugar en Su reino. Y en el momento apropiado en la vida de ellos Él llama a cada uno, y cuando estos responden Él los justifica.”
Pareciera que usted está diciendo que Él solamente llama a aquellas personas quienes en Su conocimiento previo sabía que responderían, y no llama a los demás que Él sabía no responderían. Yo siempre he creído que Dios llama a todas las personas, y algunas responden y otras no. Y Mateo 22:14 dice que muchos son los llamados pero pocos los escogidos. ¿Cómo puede usted explicar esto?
Respuesta. Para comenzar, repasemos Romanos 8:29-30 porque su lenguaje es crítico para nuestro entendimiento. En la versión original de la Biblia NVI, que es la que por lo general cito, leemos así:
“Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.”
Esto es consistente con el texto griego que la Biblia Versión Reina Valera 1960 traduce como sigue:
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”
El vocablo griego traducido “conoció de antemano” significa tener un conocimiento previo, o conocer con anterioridad, y la palabra traducida predestinó significa asignar. La palabra traducida llamar proviene de la raíz que significa mandar, ordenar, o alentar. Justificar significa rendir a una persona como justa, y glorificar significa alabar, elogiar, aumentar o celebrar, hacerlo glorioso.
En términos simples Pablo estaba diciendo que Dios tenía un conocimiento previo de todas las personas que lo escogerían a Él y nos asignó un lugar en Su reino en ese momento. Usted podría decir que Dios hizo una reservación para nosotros por adelantado. En el momento apropiado en nuestra vida Él nos anima a tomar la decisión que Él de ya sabía que tomaríamos, y cuando lo hicimos Él aplicó el pago que Él ya había hecho por nuestros pecados, totalmente borrando la pizarra y justificándonos así como Él es justo. En el Rapto/Resurrección Él nos glorificará para siempre. Hasta aquí todo bien.
Ahora miremos a lo que Pablo no dijo. Él no mencionó ninguna pérdida entre cualquiera de los cinco pasos. Los que Dios conoció de antemano son los que Él predestinó. Los que Él predestinó son los que Él llamó. Los que Él llamó son los que Él justificó, y los que Él justificó son los que Él glorificó. Ninguna persona se cae en las rajaduras, y ninguna entra en el proceso a la mitad del mismo. Él conocía a todas las personas antes que Él empezara y Él no pierde a ninguna de ellas en el proceso.
(Nota: Todas las citas son tomadas de la Biblia NVI.)
Juan 6:37-40 confirma lo anterior en términos ciertos.
“Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que a mí viene, no lo rechazo. Porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la del que me envió. Y ésta es la voluntad del que me envió: que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el día final. Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca al Hijo y crea en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.”
Entonces, ¿cómo reconciliamos esto con Mateo 7:7-8 que dice:
“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre.”
O con Juan 3:16 que nos dice,
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
O Romanos 10:13,
“Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.”

 Ya Era Tiempo

La respuesta se encuentra en nuestro entendimiento del tiempo. Como seres físicos estamos gobernados por las leyes del tiempo. Estas leyes nos restringen de dos maneras importantes. Solamente podemos mirar hacia atrás y movernos hacia adelante. Podemos ver el pasado, pero no podemos volver allí para cambiarlo. Nos estamos adentrando constantemente en el futuro, pero no sabemos lo que el futuro nos depara.
Pero Dios no tiene esas limitantes. Él puede ver el fin desde el principio, y conocía todo lo que sucedería en Su creación antes de que sucediera (Isaías 46:10). Sin embargo, el conocer todo desde el principio no es lo mismo que controlar todo lo que sucede. Dentro del contexto del tiempo, nosotros tomamos nuestras propias decisiones y somos responsables de nuestras propias acciones.
Podemos demostrar esto de una manera simple cuando miramos un video de un evento deportivo que ya ha sucedido. Cuando se tomó el video los jugadores y entrenadores hacían el mejor esfuerzo para ganar, empleando ciertas estrategias durante el juego las cuales ellos creían que les ayudaría a ganar, y cambiando esas estrategias cuando la situación lo ameritaba.
Cuando estamos mirando ese video no estamos controlando el comportamiento de los jugadores puesto que ya sabemos el resultado que producirá su comportamiento. Y así que mientras están haciendo lo mejor que pueden creyendo que van a ganar, ya nosotros sabemos el resultado antes de empezar a mirar ese video.
La vida es infinitamente más compleja pero el principio es el mismo. Igual que los jugadores en el juego, nosotros tomamos nuestras propias decisiones acerca de cómo vivir nuestra vida, pero Dios conoce cual va a ser el resultado de esas decisiones, y Él sabía eso desde antes que nuestra vida empezara.
Aquí es donde está la gran diferencia entre Dios y nosotros. Mientras que miramos ese video, estamos limitados a ser observadores pasivos. Nada podemos hacer para influenciar el comportamiento de los jugadores. Pero Dios no se contenta de ser un observador pasivo. Él quiere que todos sean salvos, y de manera continua obra para influenciar nuestro comportamiento.
“El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan” (2 Pedro 3:9). “Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad” (1 Timoteo 2:3-4).
Él solamente llama a aquellas personas que Él sabe van a responder, pero Él está determinado que todas las personas tengan la oportunidad de responder. Nadie podrá decir que Dios no los persiguió hasta el mismo final. Él colocó una evidencia tan clara de Su existencia en la Creación de que nadie podrá fracasar en verla (Romanos 1:20). Él nos ama tanto que envió a Su único Hijo para morir por nuestros pecados para que cualquier persona que crea en Él no se pierda sino tenga la vida eterna (Juan 3:16). Él envió a Sus discípulos a todas las naciones para enseñarnos acerca de Él (Mateo 28:18-20) y prometió que el fin no llegaría sino hasta que el Evangelio haya sido predicado en todo el mundo como testimonio a todas las naciones (Mateo 24:14).
A pesar de que Él sabe que la mayoría de la humanidad lo va a rechazar, Él no se da por vencido de nosotros sino hasta que exhalemos nuestro último suspiro. Es casi como si Él estuviera esperando ser sorprendido por alguna persona inesperada.
Esto explica la frase de “muchos son los llamados y pocos los escogidos” en Mateo 22:14. La palabra griega traducida llamados en la Biblia Versión Reina Valera 1960 de Mateo 22:14 no es la misma palabra que Pablo usa en Romanos 8:29-30. Mateo usa una palabra que realmente quiere decir invitados, como la tiene la NVI, mientras que Pablo usa una palabra que es más como una orden. Pero ustedes no tienen que saber griego para ver esto. Recuerden, Mateo 22:1-14 nos cuenta la parábola del banquete de bodas, y las personas son invitadas a una boda. A estas personas no se les ordena atender. Este es un buen ejemplo del por qué es importante considerar el contexto dentro del cual se usa una palabra o frase al tratar de interpretarla.
Dios “invita” a muchas personas pero Él solamente les “ordena” a aquellas que van a llegar. (Personalmente yo creo que todas las personas reciben por lo menos una invitación bona fide durante su vida. De otra manera Él no podría condenar a las que le han rechazado.)

Creación Y Procreación

Algunas personas han preguntado, “Si Dios sabía desde la creación del mundo quiénes lo escogerían y quienes no, ¿por qué les permite nacer a aquellas personas que no lo van a escoger a Él?”
Después de la creación Dios delegó la producción de hijos al hombre (Génesis 1:24). A eso le llamamos procreación. Es mi opinión que Él ya no controla quien va a nacer y quien no. Nosotros lo hacemos. Pero Él nos conoce desde el momento que somos concebidos (Salmo 139:13) y Él insiste que cada persona que es concebida tiene el derecho de nacer y la oportunidad de escoger el vivir eternamente con Él. Esto es consistente con Su carácter. Siendo solamente Dios, él no podría hacernos responsables de nuestras elecciones sin darnos la oportunidad de tomarlas.
Entonces, a pesar de que Él conoce por adelantado quien lo escogerá a Él y solamente llama a aquellas personas que lo hacen, Él no toma las decisiones por nosotros. Eso lo hacemos nosotros. Todas las personas que clamen el nombre del Señor serán salvas, pero Dios ya sabía quienes son esas personas que clamarán Su nombre y ha preparado un lugar en Su reino para nosotros.

La Puerta de Ironside

H. A. Ironside (1876-1951) era un popular pastor y maestro autor de más de 60 libros sobre varios tópicos de la Biblia. Al hacerlo nos brindó una ilustración de este punto la cual se conoce popularmente como la Puerta de Ironside.
Cuando entramos a un edificio grande llegamos a una puerta que tiene un letrero afuera. Este dice, “Quien quiera que lo haga puede entrar.” Al abrir la puerta entramos a un salón de banquetes que se extiende hasta donde la vista puede ver, bellamente arreglado para una celebración enorme. Caminando entre las filas de mesas cubiertas de lino fino y adornadas con interminables juegos de loza china, plata y cristal, quedamos asombrados al ver una tarjeta de reservación con nuestro nombre en ella en uno de los lugares. Mirando hacia atrás a la puerta por la que acabamos de entrar vemos otro rótulo en la parte de adentro. Este dice, “Ordenado desde la fundación del mundo.”
Todas las personas pueden elegir entrar en el Reino de Dios, pero cuando lo hacemos descubriremos que Él tenía un lugar reservado para nosotros desde el inicio del tiempo. Selah 22/09/12


Título Original: Does God Call Everyone?
Traducido por Walter Reiche B

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Por Qué Ezequiel 38 Será Antes De Daniel 9

Un Comentario Bíblico por Jack Kelley

“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la transgresión, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
“Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.” (Daniel 9:24-25)

Los dispensacionalistas creen, con muy buena razón, que queda una semana por cumplirse de la promesa que el Ángel Gabriel pronunció a Daniel cerca del final del cautiverio en Babilonia. Nosotros conocemos esta profecía como las Setenta Semanas de Daniel. Cada semana en la profecía representa un período de siete años. 69 de esas semanas (7 más 62) ya sucedieron cuando el Mesías se presentó a Sí mismo a Israel como su Rey en el único día de Su vida en que lo hizo. En nuestro calendario, ese día se conoce como el Domingo de Ramos.
En esta profecía 69 semanas corresponden a 483 años (69×7). Este es el tiempo exacto que ha transcurrido desde que Artajerjes Longimano emitió el decreto que le permitió a Nehemías empezar a reconstruir Jerusalén (Nehemías 2:1-10). (La ciudad había sido destruida cuando el ejército de Nabucodonosor conquistó Judá y se llevó cautivo al pueblo a Babilonia.) La profecía de Daniel se estaba cumpliendo al detalle, y el fracaso de Israel en darse cuenta de ello marcó el principio del fin de ellos (Lucas 19:41-44).
“Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones” (Daniel 9:26).
La palabra hebrea para El Ungido es Mesías. Cuatro días después que Él se les presentó, ellos lo ejecutaron, le quitaron la vida. Nada de lo que el ángel Gabriel le prometió a María (Lucas 1:32-33) se había cumplido. Tres días después de eso Él resucitó de entre los muertos, cumpliéndose así una señal que Él mismo les había prometido a los líderes religiosos para demostrar Su autenticidad, la señal del profeta Jonás (Mateo 12:39-40). Él les dio 40 días adicionales para que reconocieran el cumplimiento más dramático de una señal profética en la historia de la humanidad, y que lo aceptaran como su Mesías, y cuando no lo hicieron Él ascendió al cielo, cumpliendo así otra profecía en el proceso.
“Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán” (Oseas 5:15).
Cerca de 38 años después los ejércitos romanos destruyeran la ciudad y el santuario, y para todo propósito práctico, la nación de Israel dejó de existir. Pero unos pocos años antes que eso sucediera, el liderazgo judío del movimiento cristiano llamado la Iglesia se había dividido acerca de otro asunto de si los gentiles que llegaban al cristianismo debían primero estar bajo la Ley. En otras palabras, ¿debía un gentil ser primero judío antes de ser cristiano? La pregunta no mencionada que los acechaba era aún más problemática para ellos, y era, “Si no, ¿qué será de Israel”? A ellos se les había enseñado que el único camino a Dios era por medio de Israel. ¿Es que eso se estaba cambiando?

El Concilio De Jerusalén

Todos se reunieron en Jerusalén, en donde Jacobo, el medio hermano del Señor y cabeza de la Iglesia en Jerusalén aclaró todo. Israel está siendo temporalmente puesta a un lado, les dijo, mientras el Señor toma de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre. Después de eso restaurará a Israel para permitirle al remanente de la humanidad una oportunidad más para buscarlo a Él (Hechos 15:13-18). Por consiguiente, los gentiles no están obligados a convertirse al judaísmo en el proceso de ser cristianos.
La palabra griega traducida “tomar” en Hechos 15:14 significa ser alejado del propósito de uno mismo y la frase “tomar de ellos” significa remover de un lugar y tiempo específicos. Antes de restaurar a Israel a la comunión con Él, el Señor tomará un pueblo para Sí fuera del tiempo y lugar de los gentiles. Jacobo estaba describiendo el Rapto de la Iglesia y diciendo que eso sería antes de la Semana Setenta de Daniel.
Pablo, quien se encontraba en esa reunión, confirmó eso al decir que Israel ha sido cegado en parte hasta que se complete el número de los gentiles. Después de eso Israel será salvo (Romanos 11:25). Como lo he indicado en estudios previos este es otro testimonio de que el Rapto de la Iglesia va a preceder la restauración y redención de Israel. De estas dos profecías es que entendemos que el rechazo del Mesías por Israel no terminó con el Antiguo Pacto. Simplemente interrumpió los 490 años de la duración de después del exilio por siete años de su tiempo señalado. Después de que la Iglesia se haya ido esos siete años restantes deben de completarse.
“Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador (Daniel 9:27).
Los últimos siete años empezarán con la firma de un pacto por el “príncipe que ha de venir” mencionado en Daniel 9:26. Gabriel dijo que este líder saldrá del pueblo que destruiría la ciudad y el santuario después de la ejecución del Mesías. A la mitad de esos siete años este príncipe le pondrá fin a los sacrificios y a las ofrendas al colocar la abominación desoladora la cual lanza los 3-1/2 años de la Gran Tribulación (Mateo 24:15-21).
Uniendo todo lo anterior ustedes empezaran a ver por qué yo creo que el Rapto de la Iglesia será antes del comienzo de la Semana Setenta de Daniel que hace falta que se cumpla. De acuerdo a estas profecías la Iglesia tiene que haberse ido antes de que Israel regrese a su relación de pacto con el Señor.

Y Eso No Es Todo

Pero el propósito principal que tengo para repasar todo esto con ustedes es para poder encontrar la respuesta a una pregunta muy importante, que es la siguiente. ¿Qué evento va a hacer que Israel de un momento a otro, siendo un país predominantemente secular, restablezca oficialmente su relación de Antiguo Pacto con Dios? El estudio de la naturaleza humana nos dice que mientras que las personas típicamente se apartan gradualmente de sus creencias, no vuelven a ellas de la misma manera. Usualmente, algún evento o cambio externo, generalmente de tipo catastrófico, tiene que suceder para que las personas se vuelvan rápidamente. Y así será para Israel.
Y recuerden, debe de ser un retorno al Antiguo Pacto porque se encuentran a siete años de completar el tiempo que Dios les ha permitido, y la única razón por la que necesitarán un Templo es por el propósito de la adoración del Antiguo Pacto. Si es el Rapto de la Iglesia lo que llama su atención entonces estarán motivados para entrar en una relación de Nuevo Pacto en vez de retornar al Antiguo Pacto. Algo más debe de suceder. Y sucederá.
Un evento inesperado que amenazará la misma existencia de Israel está por llevarse a cabo pronto y Dios lo usará para traerlos corriendo como una nación a Él terminando así un distanciamiento de 2000 años. Este evento no será uno prolongado que cause que lentamente lleguen a la conclusión de que están condenados y los lleve a ponerse de rodillas en un ruego desesperado pidiendo ayuda. En vez de eso, será un evento orquestado y ejecutado por el mismo Dios con el propósito específico de abrirles los ojos espirituales que han estado cegados desde ese primer Domingo de Ramos. Sucederá tan rápido que nos se darán cuenta de lo que ha sucedido hasta que todo haya terminado.
Dios va a hacer que una coalición de las fuerzas enemigas ataque sin previo aviso en tal cantidad que parecerá como si una nube cubriese toda la tierra, y cuando lo hagan, Él los va a diezmar con lluvias torrenciales, piedras de granizo y azufre ardiente. Luego Él va a sembrar tal confusión en los rangos militares que estos se van a volver unos contra otros. Cuando eso termine habrá tantos cuerpos muertos que le tomará a Israel siete meses para poder enterrarlos.
Por supuesto al evento que me estoy refiriendo es la Batalla de Ezequiel 38-39. En cuatro ocasiones durante la profecía de Ezequiel de esta batalla, el objetivo del Señor queda claro. Ezequiel 38:23, 39:7, 39:22, 39:28 nos dicen que Su propósito es mostrarle Su grandeza y santidad a Israel y a las naciones para que Israel sepa que Él es el Señor su Dios. Este es el evento que hará que Israel llegue a la reconciliación nacional con Dios y lanzará los restantes siete años del Antiguo Pacto.
Hoy en día parece que hay un deseo creciente entre algunas personas en Israel para tener un Templo. Pero si ustedes leen entre líneas se darán cuenta de que ese es un movimiento nacionalista no espiritual. Sus seguidores tienen la esperanza de que un Templo resalte su derecho a la tierra al demostrar su presencia histórica allí. Pero este movimiento ciertamente no es un reflejo del pensamiento nacional. La mayoría de las personas se dan cuenta del peligro que eso significa.
Pero después de la Batalla de Ezequiel 38, la exigencia para un Templo será un movimiento espiritual que representará a la gran mayoría del pueblo de Israel. Ellos querrán adorar al Dios que han redescubierto y la adoración de un Antiguo Pacto requiere de un Templo. Este no será simplemente un monumento a su pasado sino una necesidad para su futuro. Y con la gran victoria que Dios les habrá dado, ¿quién se atreverá a negárselos? Aún el líder mundial venidero aparecerá como el gran defensor de su causa, fortaleciendo un pacto que les permitirá construir su Templo. Para Israel parecerá como si la paz finalmente habrá llegado.

Una Vez Más

Es triste decirlo pero la Batalla de Ezequiel 38 no dará como resultado la paz permanente para Israel. Ellos descubrirán que han sido engañados por el mismo que creyeron era su gran defensor, acarreando el peor período de persecución que el pueblo judío jamás haya conocido. Y esta vez cuando las naciones extranjeras se movilizan en contra de Israel, no será una simple coalición regional. Zacarías 12:3 dice que todas las naciones de la tierra se van a alinear en contra de Israel. Esta vez Israel va a conocer anticipadamente cuál va a ser su suerte y así se arrastrarán a Dios por ayuda (Oseas 6:1-2).
Esta vez Dios no va solamente a colocar Su firma en Sus armas de lluvia, granizo, terremotos y fuego que Él puede enviar desde lejos. Tampoco va a sembrar confusión en las mentes del enemigo para que se derroten entre ellos mismos. Esta vez Él va a llenar el cielo con los ejércitos celestiales, con Su Hijo a la cabeza. El Hijo va a matarlos a todos con la Palabra de Su boca. Esta vez ellos no van a pasar varios meses enterrando a los muertos. Esta vez las aves van a devorar los cadáveres (Apocalipsis 19:11-21).
Esta vez será diferente porque esta vez no será solamente el Padre al que ellos reconocerán. Esta vez será también al Hijo (Zacarías 12:10). La reconciliación finalmente se habrá completado y la Era del Reino dará inicio. Ya casi se escuchan los pasos del Mesías. 08/09/12.


Título Original: Why Ezekiel 38 Will Precede Daniel 9
Traducido por Walter Reiche B

viernes, 7 de septiembre de 2012

Salmo 129

Mucho me han angustiado desde mi juventud, puede decir ahora Israel; Mucho me han angustiado desde mi juventud; mas no prevalecieron contra mí. Sobre mis espaldas araron los aradores; hicieron largos surcos. El Señor es justo; cortó las coyundas de los impíos.

Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sion. Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca; de la cual no llenó el segador su mano, ni sus brazos el que hace gavillas. Ni dijeron los que pasaban: Bendición del Señor sea sobre ustedes; Los bendecimos en el nombre del Señor.

Como el árbol del olivo, Israel no puede ser destruido. Durante tres mil años los enemigos de Israel han llegado en varias formas y en numerosos momentos, pero el resultado siempre es el mismo. Eventualmente, el enemigo es derrotado e Israel permanece. Y no debido a su propia fuerza, sino que es debido a la promesa de Dios.
Este es un buen modelo de nuestra batalla con nuestro enemigo. Debido al amor que nuestro Señor nos tiene, siempre podemos salir victoriosos también. “Yo les daré la victoria sobre los enemigos que ustedes escojan enfrentar,” le dijo el Señor a Josué (Josué 10:25). “Resistan al Diablo, y huirá de ustedes”, nos dice (Santiago 4:7). Debido a que nuestra victoria fue asegurada en la cruz, solo tenemos que enfrentarnos a nuestro enemigo para poder lograrla.
En mi carrera como consultor en negocios generalmente dirigía a los gerentes de las compañías que se encontraban en vías del fracaso, a través de una serie de ejercicios diseñados a estimular su creatividad. Comenzaba por preguntarles que se imaginaran qué gran logro obtendrían si supieran que el éxito era inevitable. El propósito de esta serie de instrucciones era para ayudarles a ver que las soluciones a sus problemas son internas y no externas, y se pueden encontrar al enfocar el poder de sus mentes en las posibilidades del éxito en vez del fracaso. Muchas compañías son rescatadas así de una posible quiebra cuando sus gerentes se dan cuenta de que en la mayoría de los casos sus problemas pueden cambiar los resultados.
Pude aprender este principio de uno de los grandes científicos del comportamiento de todos los tiempos, el Apóstol Pablo. Él dijo, “En cuanto a la pasada manera de vivir, despójense del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renuévense en el espíritu de su mente, y vístanse del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:22-24). Hace 2000 años, él sabía que podemos cambiar nuestras vidas al cambiar nuestra manera de pensar.
Cuando dirigía a estos gerentes a través de esos ejercicios, les pregunté que se imaginaran que podían realizar cualquier cosa sobre la que pusieran su mente. Tenía que hacerlos imaginar esto porque todos sabíamos que el éxito no estaba garantizado. Y algunos de mis clientes, a pesar de poner sus mejores esfuerzos, fueron a la quiebra de todas maneras.
Pero con los creyentes eso no es así. La advertencia que nos hace Pablo no se basa en la fantasía porque nosotros tenemos una ventaja gigantesca en nuestras vidas personales, que las personas en el mundo de los negocios no tienen. Nosotros tenemos la promesa del Dios Altísimo, Creador del Universo, que podemos ser nuevos en las actitudes de nuestra mente y, por lo tanto, podemos ser una nueva creación, para ser semejantes a Dios en la verdadera justicia y santidad.
Ya no somos más esclavos de las circunstancias, o del trasfondo, o de la manera como fuimos criados, o de los hábitos y actitudes que hemos recogido a lo largo de nuestras vidas. Nosotros podemos ser hechos nuevos en nuestra mente y en nuestra realidad, porque se nos ha dado el poder regenerativo del Espíritu Santo de Dios. Es “la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero” (Efesios 1:19-21).
Como el árbol del olivo y como Israel, somos indestructibles. Ninguna artimaña del enemigo espiritual en contra nuestra puede prevalecer. Se nos ha prometido la victoria sobre cada enemigo que escojamos enfrentar. En cualquier sitio en donde ese enemigo aparece ya sea en la forma de una adicción, un estilo de vida, una emoción o un mal deseo, en el poder de Dios lo podemos resistir y el diablo huirá de nosotros. Garantizado.

martes, 28 de agosto de 2012

De Paz Y Seguridad A Desolación Y Destrucción

Un comentario Bíblico por Jack Kelley

“Que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” (1 Tesalonicenses 5:3)

Como muchas de las obras humanas, su comienzo estará lleno de esperanza y promesa. Siguiendo al caos que acompañará el Rapto de la Iglesia y la guerra del Oriente Medio que llamamos la Batalla de Ezequiel 38, saldrá un hombre, un líder como nunca lo ha habido antes. Él declarará tener una manera de restablecer la paz a un mundo que ha sido conmocionado por la reciente desaparición de millones de personas y el intercambio nuclear que empezó en el Oriente Medio y que rápidamente se esparció de Europa en el occidente hasta Rusia en el oriente.
Las personas estarán desesperadas pidiendo respuestas y las múltiples apariciones alrededor del mundo de una hermosa y tierna aparición mariana las va a convencer que este líder tiene esas respuestas. Entre otras cosas, ella les dirá que él es su hijo, que ha llegado para restablecer la paz en el mundo. Por medio de su influencia sobrenatural católicos, musulmanes, nueva era, las religiones orientales y aún los incrédulos se unirán tras él y durante un tiempo todo aparentará ser la paz duradera que finalmente ha llegado al Planeta Tierra.
A pesar de que las condiciones serán cada vez peores por la guerra, el hambre y las enfermedades que entre todas ellas causan una enorme mortandad en el mundo (Apocalipsis 6-9), la gran mayoría de la gente estará convencida que su hombre es quien puede llevar a cabo la tarea de hacer que las cosas vuelvan a la normalidad otra vez. Las apariciones marianas las habrán persuadido de que si todas ellas dejan sus diferencias y se unen tras él pronto todo estará mejor que antes. Sus promesas se verán acompañadas de toda clase de milagros, tan convincentes que podrán engañar aun a los creyentes del verdadero Hijo y que han quedado después del Rapto, si eso es posible (Mateo 24:24). En poco tiempo parecerá que todo el mundo está unido tras él, al punto de haberle hecho el objeto de su adoración.
“¿Quién como él?” dirán, “¿Quién se le podrá oponer?” Creyendo que él es el hijo de Dios, como aquel que su madre les ha dicho que es, también adorarán a su padre, sin entender el alcance de su engaño. La doctrina luciferina se habrá afirmado y el mundo de después del Rapto habrá sido persuadido de que la oscuridad es la luz, y que el mal es el bien (Apocalipsis 13:4-8). Este será el mejor momento de Satanás.
Los juicios de Dios, que tienen la intención de ser una advertencia a los moradores de la Tierra, serán vistos por ellos como ataques en un intento vicioso del enemigo para prevenir que puedan alcanzar la vida de utopía que tanto han anhelado y que se les ha dicho que está en el horizonte.

¿Qué Está Haciendo Toda Esta Gente?

“¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas” (Salmo 2:1-3).
Durante un tiempo parecerá que todo el mundo se ha unido en contra de Dios, y que destronarlo es en realidad posible. Pero no se darán cuenta en contra de Quién están.
“El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira.
Pero yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte.” (Salmo 2:4-6).

Traición En Los Lugares Altos

Pero la euforia no durará mucho. La promesa de gozo y paz que puso al mundo de rodillas en la alabanza y adoración por un motivo totalmente diferente, habrá madurado en el peor problema de su historia. Y la unidad y los poderes sobrenaturales que los han guiado quedarán expuestos como una farsa.
“[El ángel] me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego” (Apocalipsis 17:15-16).
Dejando a un lado la opinión que ustedes puedan tener del origen del anticristo y su religión mundial, estos versículos deberían ser desconcertantes para ustedes. La mujer que hizo subir al poder al anticristo y que persuadió a todas las personas de cada nación para que lo siguieran, ¿cómo es que ahora él se vuelve en contra de ella y la destruye? Apocalipsis 17:17 tiene la respuesta.
“Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.”
Dios soporta mucho pero Su paciencia tiene un límite. Ese fin llegará rápidamente cuando el anticristo declare ser el mismo Dios (2 Tesalonicenses 2:4). Jesús dijo que esa declaración es la que va a disparar la Gran Tribulación, un tiempo de angustia sin igual desde el comienzo del mundo el cual nunca más podrá ser igualado y les dijo a las personas que estuvieran en Judea que cuando eso suceda salgan rápido de la ciudad (Mateo 24:15-21).
“Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas” (Isaías 42:8).
Cuando el anticristo hace su declaración de ser Dios, él está emitiendo un desafío directo a Quien es Dios, y eso no será desatendido. Dios hará que él y sus 10 reyes subordinados se vuelvan en contra del mismo sistema que los elevó al poder, empezando con la falsa religión. Dios por mucho tiempo ha empleado las fuerzas de Sus enemigos para que hagan Su voluntad y eso ha funcionado siempre.
Un ejemplo antiguo de esto lo vemos en Jueces 7:22 cuando Dios hizo que Gedeón redujera el ejército que había reunido en contra de los madianitas de 32.000 a solamente 300 soldados. Con esos 300 Él derrotó al enemigo haciendo que cada uno se volviera en contra del otro. Otro ejemplo que aun está en el futuro pero que estará fresco en las mentes del mundo de después del Rapto lo encontramos en Ezequiel 38:21. Allí es en donde las fuerzas de Gog se volverán en contra de ellas mismas terminando en su completa derrota. (Nunca nos vemos excedidos en número cuando estamos del lado de Dios.)
Dios quiere ver destruido a ese falso sistema y utilizará a Su enemigo jurado para hacerlo. La falsa religión que empezó con la esposa de Nimrod, Semiramis, en la antigua Babilonia y que estará representada en los tiempos finales por las apariciones marianas, ya no será más.
En donde la aparición había sembrado armonía entre las naciones de la Tierra, Dios hará que broten las semillas de la rebelión. Los reyes del norte y del sur se levantarán en contra del anticristo. Con vínculos étnicos y religiosos, estos son líderes que deberían haber sido sus aliados, pero cuando se presenta la oportunidad, se rebelarán en contra de él. No habrá terminado de tratar con ellos cuando le llegan reportes del norte y del este que lo alarman (Daniel 11:40-44). Y entonces, el que llegó a escena como el gran pacificador terminará inmerso en la guerra. Satanás, el poder detrás de todos esos tronos, se verá obligado a enfrentarse con riñas internas en los niveles más altos de su reino. ¿Quién tiene la habilidad de causar esa clase de daño? El mismo Dios Altísimo, ese es quien; y eso es sólo el comienzo.
Daniel 11:45 nos dice que el anticristo eventualmente llegará a su fin y nadie vendrá en su ayuda. Cuando al fin los ejércitos celestiales invaden la Tierra, él será capturado y lanzado vivo en el lago de fuego. Sus ejércitos serán muertos por nada más que las palabras pronunciadas de boca del Señor (Apocalipsis 19:19-21). Satanás será atado en cadenas y encarcelado (Apocalipsis 20:1-2), y este episodio de la rebelión del hombre en contra de Dios terminará en derrota y juicio, igual que todas las anteriores.
Empezará como un hermoso sueño de una vida utópica que se llevaría a cabo por medio de los esfuerzos unificados de la hermandad del hombre y sus benefactores sobrenaturales. Siete cortos años después el mundo ya no será un lugar apropiado para vivir y tendrá que someterse a una completa renovación tanto física como espiritual para poder volver a la condición que era antes que el primer hombre la habitara.
A través de todo esto, Dios habrá realizado varias metas fundamentales. La Iglesia, que creyó en Él para crear nuestra vida de utopía en vez de intentar hacerla sin Él, estará en la Nueva Jerusalén disfrutándola para siempre (Apocalipsis 21:9-10, 27). Israel volverá a estar en pacto con Dios y floreciendo en el reino que Él les había prometido tanto tiempo atrás (Isaías 65:17-25). La Tierra habrá sido liberada de la atadura del deterioro y restaurada a su condición original (Romanos 8:19-21; Hechos 3:21). El Señor Jesús estará en Su justo lugar como cabeza de un reino que nunca será destruido ni dado a ninguna otra persona (Daniel 2:44; Zacarías 14:9). Todas las personas que moren allí lo habrán aceptado como su Señor y Salvador (Mateo 25:34). La paz fluirá como un río, y la riqueza de las naciones como un torrente que se desborda (Isaías 66:12). Ya casi se escuchan los pasos del Mesías. 25/08/12

Título Original: From Peace And Safety To Desolation And Destruction
Traducido por Walter Reiche B.
walterre@racsa.co.cr

EL TEMOR A LA MUERTE EN LOS HIJOS DE DIOS NO TIENE SENTIDO

Egipto se despliega en el Sinaí [Confirmado)

Fuente: Laultimageneracion.com

Posted: 27 Aug 2012 08:40 PM PDT


Tal como se había anunciado anteriormente, Egipto ha comenzado el despliegue de tropas militares en la frontera de Israel. De acuerdo a un articulo publicado por Israel International News, y quien citó a World Tribune, “Egipto desplegó tanques de origen estadounidense de fabricación SAMs en el Sinaí, rompiendo el tratado de paz de 1979 con Israel”.
Egipto Vs Israel
Israel despliega tropas en su frontera.
Algunos medios occidentales, dijo el periódico IIW, confirmaron que Egipto no solamente desplegó tanques en la frontera con Israel y Gaza, sino también misiles tierra-aire, ubicándolos al noreste del Sinaí, cerca de la costa Arish, cómo también en la frontera de Gaza e Israel.
Una fuente de Defensa, confirmó que “Las armas mas pesadas de los egipcios, ya se han desplegado a lo largo de la frontera de Israel”. Algunos de los tanques MTB, fueron adquiridos por los egipcios en los años ochenta, quienes exportaron varios de ellos desde Estados Unidos, y según la fuente, entre 20 y 40 M-60A3 se encuentran en este momento al Este del Sinaí.
La fuente señaló que Egipto también desplegó algunos transportes blindados, conocidos como los YPR-765 de origen holandés, estos transportes cuentan con ametralladoras automáticas 30mm turrets (sobre los transportes). Al menos unos 430 vehículos blindados podrían estar desplegados.
Mientras tanto, Israel le ha pedido a Egipto que retire los MBT de sus fronteras, junto con los misiles, inclusive Estados Unidos ha dialogado con El Cairo y Jerusalén, sobre el despliegue militar egipcio en el Sinaí, pero aparentemente Egipto no ha llegado a algún acuerdo con ambas partes.
El Tribune también dijo que algunos aviones F-16 han sobrevolado la frontera de Israel en agosto, esto ha causado tensiones entre ambos países, recordando una vez más lo ocurrido en La Guerra de los Seis Días, cuando varios países árabes, incluyendo Egipto quisieron exterminar a Israel de sus tierras, pero Israel salio vencedor.

Análisis profético: Guerra en Israel

La guerra que está a punto de encender el fuego en el Medio Oriente, está profetizada en el libro de Isaías, en el libro se describe la destrucción de Damasco (Siria) junto con los enemigos de Israel, esta profecía indica que la llegada de la Semana 70 (Tribulación) para Israel, está mas cerca de lo que se pensaba, esta guerra traerá consigo una serie de profecías que se cumplirán, incluyendo la destrucción de los enemigos de Israel; algunos eruditos y teólogos sostienen que la iglesia de Cristo puede partir antes de esta guerra, mientras que otros estudiosos, creen que la iglesia verá el cumplimiento de esta guerra. Tras encenderse está guerra, lo que continúa será el anhelado arrebatamiento para la Iglesia.
Cualquier país árabe podría ser el protagonista para accionar la profecía bíblica

miércoles, 22 de agosto de 2012

Apocalipsis 19-20

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

La Gran Tribulación ha terminado, Babilonia ha sido destruida, y el Planeta Tierra se encuentra listo para recibir a su Rey. Todo lo que queda por hacer es capturar a esa triada satánica que ha causado toda esta devastación y aniquilar a sus ejércitos. Eso suena como una gran tarea, pero con el Señor dirigiendo personalmente los eventos, eso no tomará mucho tiempo.

Apocalipsis 19

“Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.
Otra vez dijeron: ¡Aleluya! Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya!” (Apocalipsis 19:1-4).
La palabra “Aleluya” está formada por dos palabras hebreas que no se han traducido al español y que juntas significan “Gloria a Dios”. Sus cuatro menciones en Apocalipsis 19 son únicas en el Nuevo Testamento. Puesto que la frase “Gloria a Dios” es casi exclusiva para los creyentes que han nacido de nuevo, para mí es fascinante que su versión hebrea aparezca 24 veces en el Antiguo Testamento, que es el mismo número de los ancianos que le hacen eco aquí. ¿Es esta otra pista sutil de que los 24 ancianos representan a la Iglesia que ha sido arrebatada, como lo sugerí en Apocalipsis 4?
“Y salió del trono una voz que decía: Alaben a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le temen, así pequeños como grandes.
Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.
Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.
Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía” (Apocalipsis 19:5-10).
Por el uso de los verbos en el tiempo pasado al referirse a las bodas, a la esposa y a las vestiduras que se la han dado, parece como si Juan está describiendo un evento que ya ha tenido lugar. Observen que mientras que las vestiduras representan la justificación de la esposa, no son sus propias vestiduras. Estas le fueran dadas a ella. Nosotros no somos justificados por nuestras obras. Nuestra justificación nos es otorgada por el Señor (2 Corintios 5:21). La palabra griega en realidad significa justificación y no actos justos. Nuestra justificación se nos impone por la fe únicamente (Romanos 3:21-22).
Isaías 61:10 describe esta escena con mayor claridad. “En gran manera me gozaré en el SEÑOR, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas”.
Cuando Juan cambia al tiempo presente al mencionar a aquellas personas que han sido invitadas a la Cena de Bodas de Cordero, él se está refiriendo a los creyentes que han sobrevivido a la tribulación y que pronto serán invitados e invitadas a entrar en el Reino, como se describe en la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13). La Iglesia es la Esposa, y la Esposa no es un montón de invitados, ni siquiera un grupo de damas de honor. Como lo es la Iglesia, ella es un solo cuerpo. Y ella no necesita de una invitación para asistir al banquete de su propia boda, porque ella es la figura principal. Sin ella no habría ningún banquete.

El Jinete del Caballo Blanco

“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre:
REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES” (Apocalipsis 19:11-16)
Aquí vemos al Hombre legítimo en un caballo blanco, no al impostor de Apocalipsis 6. Las coronas que Él usa son diademas, que son las coronas de la realeza. La espada aguda es Su Palabra como lo explica Hebreos 4:12, y Su ropa está teñida en sangre, como lo predijo Isaías 63:1-6. Juan le da el nombre que está en el Evangelio que lleva su nombre, El Verbo (La Palabra) (John 1:1).
“Él las regirá con vara de hierro” es una cita directa del Salmo 2:9, una promesa dada por Dios a Su Hijo, y por el Hijo a los que perseveren en la iglesia de Tiatira (Apocalipsis 2:26-27). Esto significa que Su Iglesia regirá junto con Él. A pesar de que los demás jinetes en caballos blancos que lo acompañan están vestidos de lino fino y son los ejércitos celestiales, Él es el que hace la guerra.
Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Vengan, y congréguense a la gran cena de Dios, para que coman carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes” (Apocalipsis 19:17-18).
El contraste entre la Gran Cena de Dios y la Cena de Bodas del Cordero, es demasiado evidente. Yo les garantizo a ustedes que los ejércitos de la tierra no se sentirán bendecidos con esta invitación. ¡Ellos son el plato principal!
“Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos” (Apocalipsis 19:19-21).
En un cumplimiento del Salmo 2:1-6, y en una increíble arrogancia, los pueblos de la tierra se preparan para pelear contra el Mesías y Sus ejércitos celestiales. Pero sus líderes, el anticristo y el falso profeta, son capturados de inmediato y lanzados vivos en el lago de fuego que arde con azufre. El gran ejército que los había seguido en esta misión suicida, es destruido por nada menos que la Palabra que sale de la boca del Señor, y los cuerpos de los combatientes son devorados por las aves de rapiña. Les dije que eso no tomaría mucho tiempo ¿verdad?

Apocalipsis 20

Los Mil Años

“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” (Apocalipsis 20:1-3)
El propósito del Milenio es ahora revelado. Muchos han pensado porqué Dios pondría este período único de 1000 años entre la Segunda Venida de Cristo y la eternidad. Yo creo que es para responderles a las personas por las tres principales excusas que dan en su fracaso de poder vivir complaciendo a Dios.
La primera excusa se originó en el Edén cuando la mujer culpó a la serpiente por la desobediencia de ella. Desde entonces, la humanidad le ha echado la culpa de su mal comportamiento a la influencia engañosa del diablo. Entonces ahora, Dios tiene atado al diablo por un período de mil años, y, por lo tanto, ya no existe esa mala influencia.
La segunda excusa del hombre ha sido en relación al poder de la tentación al pecado que ofrece el mundo incrédulo en nuestro medio. Entonces, como lo indica la narración del juicio de las ovejas y las cabras, con el establecimiento del Reino todos los incrédulos que sobrevivieron serán removidos de la tierra. Solamente los creyentes que han sobrevivido repoblarán la tierra en el comienzo del Milenio (Mateo 25:31-46).
La tercera excusa ha sido la ausencia física del Señor entre Su pueblo durante 2000 años. Algunas personas dicen que no es justo que Él nos dejara solos por tanto tiempo. Así que durante el Milenio, el Planeta Tierra será el centro principal de operaciones del Universo, con la presencia del Padre en Israel, y del Hijo en la cercana Jerusalén.
En unos pocos versículos más adelante veremos si las cosas son diferentes después de la remoción de estos obstáculos que le han servido de excusas a la humanidad para no ser justa. Pero primero veamos la conclusión de la primera resurrección.
“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:4-6).
Jesús les prometió a Sus discípulos que ellos se sentarán en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel cuando todas las cosas se hicieran nuevas (Mateo 19:28). Y ahora su turno ha llegado, cuando a los muertos creyentes de Israel en el pasado, se les da un cuerpo nuevo para unirse a sus conciudadanos en Israel (Daniel 12:1-2). Y a los mártires de la tribulación también se les da un cuerpo nuevo, completando así la primera resurrección que empezó en el Tumba del Huerto 2000 años antes con nuestro Señor siento las primicias de la primera resurrección (1 Corintios 15:20).
Tomen nota que a pesar de que Juan dijo que estos mártires reinarán con el Señor, nunca les llamó reyes. Entonces, en el libro de Apocalipsis vemos tres grupos de creyentes en el Cielo. Está la Iglesia en Apocalipsis 5 la cual es llamada Reyes y Sacerdotes. Está la multitud de Apocalipsis 7:9-17 la cual servirá a Dios en Su Templo pero nunca se le llama sacerdotes, y está el grupo de mártires de Apocalipsis 20 que reinará Con Cristo pero nunca se les llama reyes. Yo considero que esta es una jerarquía de autoridad con la Iglesia en la posición superior, asistida por los demás.
Y como lo explica el juicio de las ovejas y las cabras, los sobrevivientes de la tribulación son juzgados en este momento también. Todo esto se hace en cumplimiento de Joel 3:14-21.

La Condenación Final de Satanás

“Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 20:7-10).
Ahora pasamos un poco más adelante, hacia el final del Milenio, para ver cómo es que el hombre natural se ha comportado ante la remoción de todos los obstáculos que han sido su excusa para tener una vida justa. Durante los 1000 años precedentes, la tierra habrá sido restaurada a su entorno como era en el Edén. Clima perfecto, paz perfecta, gobierno perfecto, condiciones perfectas. Con el retorno de mayores lapsos de vida (Isaías 65:17-25), los seres humanos naturales sobre la tierra se habrán multiplicado grandemente con hijos nacidos de padres creyentes. Y como toda la humanidad antes de ellos, todos estos descendientes tendrán la oportunidad, y de hecho la obligación, de decidir y permitir que la muerte del Señor haya sido la que compró el perdón por sus pecados.
A pesar de tener padres creyentes, condiciones idílicas y un templo en completo funcionamiento en Israel como un memorial para recordarles lo que el Señor ha hecho por ellos, muchos van a rechazarlo para favorecer sus propios remedios para el pecado. De hecho habrá tantas personas que lo hacen que tan pronto Satanás es soltado, podrá reunir un gran ejército en otro intento para sacar al Señor del planeta. Por supuesto que todos ellos serán derrotados y Satanás será lanzado al lago de fuego para siempre, para unirse a su cuadrilla de esbirros en su tormento eterno.
Entonces, ¿cuál es la razón de los mil años? Es para mostrar que no hay circunstancia, no importa lo favorable que sea, en la que una persona infestada de pecado pueda vivir una vida que complazca a Dios. Aun después de mil años de una vida perfecta, de una paz perfecta, y de un gobierno perfecto, aun quedará suficiente pecado residual en el corazón de la persona natural que se rebelará en contra de Dios en la primera oportunidad que tenga. Y de esta manera la séptima dispensación concluye exactamente como concluyó la sexta anterior, con el fracaso rotundo de la persona natural de poder vivir en paz con Dios, siendo necesario ejecutar un juicio en su contra. Jeremías estaba en lo correcto cuando dijo, “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9).

Los Muertos son Juzgados

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:11-15).
Mientras que Juan está describiendo eventos del final del Milenio, ahora vuelve nuestra atención a la resurrección de los muertos, la cual sucede en ese momento también. Todo parece indicar que este juicio se llevará a cabo en algún lado en las tinieblas de afuera, puesto que la tierra y su atmósfera inmediata, en la que la Nueva Jerusalén existe, están ausentes.
Todas las personas que han sido condenadas de todas las épocas, de un momento a otro saldrán a la vida para estar de pie ante el Gran Trono Blanco de Dios. Cada una de ellas podrá ver todos los eventos de su vida desarrollarse ante sus ojos, y como todas las que escogieron ser juzgados por sus propias obras finalmente les habrá llegado esa oportunidad. De nuevo todas ellas verán los momentos en los cuales escucharon el Evangelio y lo rechazaron y cómo fracasaron en poder vivir bajo sus propias normas, menos aun en las de Dios.
Algunas personas entienden la frase fueron juzgados cada uno según sus obras, como evidencia de que Dios determinará el castigo de cada cual por su fracaso en aceptar Su perdón en base a la calidad de sus vidas. Aquellas personas que vivieron una “buena” vida, recibirán, comparativamente, un menor castigo y aquellas cuyas vidas fueron peor recibirán un mayor castigo. Según este punto de vista, una vez que alguna persona ha soportado toda la medida de su castigo, esa persona es destruida y deja de existir de cualquier forma posible. Solamente Satanás, el anticristo y el falso profeta, dicen ellos, son los que están destinados para el tormento eterno. A ese punto de vista se le llama el infierno condicional, y se ha introducido en el principal pensamiento cristiano de manera reciente.
Otras personas sostienen la posición tradicional de que el juicio de los condenados produce el tormento eterno para todos ellos. Puesto que la única obra que Dios requiere es que creyeran en Aquel que Él había enviado (Juan 6:28-29) y puesto que no hay nada que la humanidad pueda hacer para sustituir eso, no tiene sentido que Dios los juzgue bajo cualquier otra calificación. Pero sin importar el punto de vista que usted tenga, este juicio no es ninguna oportunidad para esperar, ni aun por un momento, que se pueda cambiar algo, especialmente cuando un pequeño estudio confirma la existencia obvia de Dios, a lo cual le sigue la decisión de recibir Su perdón.

El Lago de Fuego

El lago de fuego es un lugar de tormento en algún lugar desconocido para nosotros, pero el nombre tiene un paralelo interesante en la historia que nos da un modelo claro y terrible sobre el tormento que los condenados sufrirán. El Mar Muerto está lleno de un agua tan rica en sal y otras sustancias minerales, que el cuerpo humano flota en el agua sin ningún esfuerzo. En otras palabras, usted no puede hundirse en esa agua aunque lo intente. En tiempos antiguos el petróleo salía periódicamente a la superficie y se solidificaba en una sustancia como alquitrán, la cual los recolectores la cortaban en trozos del tamaño de un ladrillo y la vendían en la costa. Cuando se volvía a derretir, hacía un buen adhesivo para cementar los bloques de construcción, y los egipcios también la utilizaban para embalsamar. Esa sustancia se extendía tanto sobre la superficie del agua, que los romanos le llamaron el Mar Muerto (Lago Asfaltus), y de allí se deriva la palabra asfalto en español. De tiempo en tiempo, durante una tormenta eléctrica, un rayo caía en la superficie del agua incendiando el asfalto. Cuando eso sucedía, le llamaban “el Lago de Fuego”.
Imagínense por un momento que usted se encuentra en esa agua profunda. Mientras usted pueda mantener su cabeza fuera de la superficie, usted puede respirar. Pero la superficie está en llamas, entonces usted sostiene la respiración para hundirse bajo la superficie del agua y escapar de las llamas. Pero la densidad del agua lo devuelve a la superficie, como si fuera un corcho, hacia el fuego. Y eso es así de día y de noche. Usted se dobla y gira y se retuerce buscando algún lugar en donde poder respirar, aunque sea por un instante. Usted añorará la muerte y la buscará, pero no puede morir porque no hay escape para este castigo. ¿Captó el cuadro?
No permita que esto le suceda a usted. Saque su Biblia y vuelva a leer pasajes como Juan 3:16; Juan 6:28-29, Romanos 10:9-10, Efesios 2:8-9 y Tito 3:4-7. Asegúrese de que usted es salvo y salva. Ningún ataque en contra de la autoridad de la Biblia se ha podido sostener excepto en la mente de aquellas personas que de forma testaruda rehúsan creer a pesar de toda la evidencia. Una persona incrédula aunque fuera la más rica y privilegiada del mundo gustosamente cambiaría de lugar con el mendigo más incapacitado física y mentalmente, como una alternativa a tener que pasar la eternidad en el lago de fuego. Solamente se necesita tomar una decisión. Asegúrese de que ciertamente usted ha tomado la suya, mientras aun hay tiempo para hacerlo.
En nuestra conclusión, la próxima vez, iremos de vuelta al comienzo del Milenio para tener un vistazo más cercano de nuestro hogar eterno así como de los cambios que el Señor tiene en mente para en Medio Oriente. Nos vemos entonces.

Título Original: Revelation 19-20
Traducido por Walter Reiche B